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En este informativo encontrarás información relacionada a qué beneficios tiene que tú, como padre de familia, te involucres en la crianza de tus hijos e hijas, y algunas recomendaciones que podrían serte de utilidad.

Beneficios:

La participación de los padres dentro de la familia tiene diferentes beneficios, entre los cuales destacan:

  • Mejora el desarrollo cognitivo: rendimiento académico, la salud mental, empatía y habilidades sociales. Lo que genera que haya una reducción de delincuencia en la adolescencia entre hijos hombres. A medida que los padres son más participativos y corresponsables, mayor es el impacto en las actitudes de igualdad de género de sus hijos hombres.
  • Reduce la carga de cuidado en las mujeres: disminuye el estrés de la madre, incrementa su bienestar y la calidad de sus interacciones; además de aumentar sus posibilidades de empoderamiento y de trabajar y tener una mejor economía en el hogar. En tal sentido, en aquellos hogares donde ambas personas, tanto madre como padre trabajan, proveen las mejores condiciones para avanzar hacia la corresponsabilidad.
  • La paternidad activa es una puerta de entrada para prevenir el maltrato infantil y la violencia contra las mujeres.
  • La paternidad activa también se asocia a un mayor cuidado de su salud en los hombres: los padres que mantienen interacciones cercanas, comprometidas y no violentas con sus hijos/as, en promedio viven más tiempo, tienen menos problemas de salud mental y/o de salud física. Son menos propensos al abuso de alcohol y drogas, y son más productivos en el trabajo.

¿Qué puedes hacer tú como padre para ser más activo?

  1. Construye y fortalece un vínculo de afecto y confianza a través de actividades cotidianas (baño, cambiarle su ropa, prepararle sus alimentos, darle de comer, hablar, hacerle dormir, pasearle, jugar, estudiar juntos, etc.).
  2. Comparte responsabilidades con la madre y otras mujeres de tu entorno en los cuidados, la crianza y quehaceres del hogar. Incorpora a tu hijo/a en tareas simples.
  3. Cuida la salud de tu hijo/a, formando parte del seguimiento a controles de salud, vacunaciones y atención de enfermedades.
  4. Involúcrate en la educación de tu hija/o. Estimula su desarrollo, leyéndole cuentos, contándole historias, cantándole y/o poniéndole música, apoyándole en sus tareas escolares, etc.
  5. Asiste a las reuniones de padres y madres y entrevistas con las educadoras/es o profesores/as.
  6. No te pierdas las ocasiones en que tu hijo/a realice alguna muestra o presentación.
  7. Pasa a dejar y a busca a tu hijo/a al jardín infantil o escuela cuando puedas.
  8. Pon atención a sus necesidades (qué cosas le gustan, qué no le gusta o le molesta; de qué manera se siente más motivada/o; distingue cuando siente cansancio, alegría, miedo, pena o rabia, etc.).
  9. Expresa tus sentimientos y ayuda a tus hijos e hijas a utilizar el diálogo para expresar sus sentimientos, como una herramienta para compartir y resolver problemas.
  10. Sé firme y respetuoso para poner límites. No utilices la violencia como modo de corregir o disciplinar.
  11. Mira y escucha con atención cuando tu hijo/a tiene algo que contarte o expresarte sin palabras. En el caso de tener pena, rabia o ira contenlo/a y dale un espacio de diálogo para conversar sobre el tema.
  12. Conversa con la madre sobre los avances, logros y necesidades escolares y vitales en cada momento del desarrollo de tu hija/o.
  13. Si trabajas a jornada completa procura que el tiempo de cuidado que pasas con tu hija/o, sea de calidad (ten contacto físico y con la mirada, evita distracciones como la TV o el teléfono, comparte momentos exclusivos, mantén un buen trato, pon atención a sus necesidades, muestra interés por sus gustos y preferencias, etc.).
  14. Si no vives con tu hijo/a, procura que el tiempo de cuidado que pases con él/ella sea de calidad y  también de tener tiempos exclusivos solo para dedicarle. Mantén el compromiso económico de garantizar la provisión de alimentos y acuerda con la madre un sistema de cuidados ya sea desde la custodia compartida o a través de un régimen de visitas.
  15. En el caso de ser padre, asiste y participa en los controles médicos antes, durante y después del embarazo. Participa en el parto, acompañando a tu pareja y siguiendo las medidas sanitarias correspondientes.

Nota: si quieres más información sobre el tema, para recibir apoyo psicosocial u orientación personalizada de diferentes opciones de servicios en el país, puedes escribirnos por WhatsApp haciendo clic aquí https://wa.me/50377874224. También puedes comunicarte por Facebook Messenger de lunes a domingo de 7:30 a.m. a 11:00 p.m.


Fuentes de consulta:

  • Iniciativa Spotlight y UNFPA. (2021). Paternidad activa: la participación de los hombres en la crianza y los cuidados.